Te conviertes a ti mismo o a un aliado en hielo sólido durante un máximo de 5 s e invocas un vórtice gélido. El bloque de hielo otorga al objetivo un escudo equivalente al %550 de tu poder de hechizo, le otorga inmunidad a los efectos de control de masas y lo cura hasta un %10 de su vida máxima.
El vórtice inflige %150 de daño mágico al formarse y aplica Escarcha. El vórtice inflige %240 de daño adicional mientras dura el efecto.