Conjuras un ciclón que atraviesa a los enemigos, les inflige %120 de daño mágico y les aplica Estática. Tras recorrer su distancia máxima, el ciclón regresa y te otorga Escudo de tormenta.
Los escudos de tormenta orbitan a tu alrededor e infligen %20 de daño a los enemigos alcanzados y les aplican Estática. El efecto se puede acumular hasta 3 veces.