Te vuelves invulnerable y canalizas una tormenta sangrienta que lanza hasta 25 proyectiles sanguíneos dirigidos hacia los enemigos cercanos durante 3 s. Cada proyectil causa %100 de daño mágico e infligeabsorción de salud.
Al final de la tormenta, se desata una nova de sangre que causa %300 de daño mágico y empuja a los enemigos.